MI HISTORIA CON LA RELIGIÓN

 

He tenido a Dios presente toda mi vida, nací en una familia católica y decidí creer en él y en su palabra, por eso, hasta el día de hoy no ha habido un momento en que dude de su existencia, de su gran poder o de su valor en mi vida. Siempre he tenido muy claro que por medio de la oración puedo acudir a él y poner en sus manos todo lo que me aqueja o perturba e igualmente siempre he sabido que puedo hablar con la Virgen María y pedirle que interceda por mi ante su hijo; vale mencionar que, tener todo eso presente en cada momento de mi vida es algo que verdaderamente me ha llenado de paz y tranquilidad. No obstante, aunque Dios y la religión católica han sido una constante en mi vida no quiere decir que durante toda mi existencia les he dado el lugar que se merecen.

Hasta mis diez u once años oraba con gran frecuencia ya sea sola o acompañada e iba sin falta a misa todos los domingos con mis papás y, puede que no estuviera concentrada todo el tiempo, pero en verdad disfrutaba escuchar la palabra, la reflexión del día y especialmente alabar al señor mediante las canciones que ponían en la iglesia, canciones que hasta el día de hoy recuerdo perfectamente. Ahora bien, por alguna razón mis papás y yo dejamos de asistir a misa, a todas las actividades que la iglesia de nuestro barrio hacía y nos fuimos distanciando de la religión, sin embargo, seguíamos siendo creyentes y considerándonos católicos.

A pesar del cambio que hubo en mi casa con respecto a la asistencia a la iglesia yo estudiaba en el Colegio el Divino Niño, un colegio católico, entonces iba por lo menos a seis misas al año, me confesaba, oraba todas las mañanas durante la formación y por las clases de religión leía versículos de la biblia prácticamente todas las semanas. Para cuando cumplí catorce años mi relación con el catolicismo no era la misma de antes, ya no me sentía tan católica, pero gracias a que aún seguía creyendo en Dios con mucha fuerza y sintiendo su presencia en mi corazón decidí hacer el sacramento de la confirmación y reafirmar mi fe en él.

Después de mi confirmación todo se mantuvo igual hasta que llegó la pandemia del COVID 19 y mis leídas de versículos, mis confesiones y mis asistencias a misa se redujeron a cero, por lo que, a mis dieciséis años lo único que quedaba de mi vida espiritual eran las oraciones ocasionales que hacía para hablar con Dios, agradecerle por todo lo bueno en mi vida y dejar en sus manos todo lo que me perturbaba. Vale aclarar que, aunque el distanciamiento con la religión era enorme Dios nunca dejó de formar parte de mi vida y nunca dejé de tener fe en él porque para mi él es puro amor, hace todo posible y siempre está ahí para sostenerme, protegerme y ayudarme a levantarme cuando me siento derrotada.

Tres años después seguía teniendo fe en Dios y acudiendo a él en ocasiones, pero el catolicismo había pasado a un segundo plano hasta que mi mejor amiga me dio la oportunidad de retomarlo haciendo un retiro de Revolución Juvenil para poder pertenecer a la comunidad de Emaús. Ahora, aunque no estoy segura de que Emaús sea para mí, el retiro sembró una semilla en mí que me impulsó a mejorar y fortalecer mi relación con Dios, por lo que, desde el 2023 voy al menos a cinco misas al año por voluntad y no porque el colegio las organice, volví a cantar y a gozar las canciones de la iglesia, oro con mayor regularidad y fui por primera vez al Santísimo.

Para concluir, debo decir que ya no sé si me considero católica, solo sé que el catolicismo es la religión con la que más me identifico y con la que tengo mayor afinidad. Asimismo, de lo único que tengo certeza es que la Virgen María tiene un papel importante en mi vida y que creo firmemente en Dios y que mi cercanía, fe y confianza en él ha incrementado significativamente porque desde mediados del año pasado gracias a las oraciones que hago lo tengo mucho mas presente en mi corazón y en mi día a día. Por lo anterior es que me di cuenta de la diferencia que hace darle a Dios un lugar prioritario en mi vida y es la razón por la que decidí forjar mis lazos espirituales este año, por ello, ahora leo devocionales diario, planeo orar con mucha más frecuencia e ir con regularidad al Santísimo.            

Comentarios

Entradas populares de este blog

CULTURAS HÍBRIDAS – NESTOR GARCÍA CANCLINI

CONCEPTO DE CULTURA Y PENSAMIENTO DE DIVERSOS AUTORES SOBRE LA CULTURA

ENCÍCLICA FRATELLI TUTTI - EXÁMEN FINAL 30 DE MAYO DE 2025