PROYECCIÓN SOCIAL EN MARÍA EUGENIA
Realizamos una actividad de proyección social en el colegio Jackeline Kennedy del barrio María Eugenia de Santa Marta.
Para realizar la actividad de forma acertada y completa hicimos dos visitas al colegio. La primera visita tuvo lugar el 10-03-2025, esta se realizó con el propósito de observar el entorno, la comunidad y los niños con los que íbamos a trabajar; en esa misma ocasión planificamos la actividad, establecimos el tema de la misma y nos dividimos en comités (refrigerio, logística, comunicaciones y taller), yo hice parte del comité de logística.
La segunda visita, cuando desarrollamos la actividad, fue el 17-03-2025, ese día desarrollamos la temática acordada “las emociones” la intención era tocar temas como el manejo de las emociones, la inteligencia emocional y su importancia.
El dialogo estuvo orientado hacía la importancia del respeto, la empatía y la perseverancia ante las adversidades, indicándoles a los niños siempre el rechazo que debe haber frente a cualquier forma de violencia.Del mismo modo, se intentó plasmar en los niños y niñas la idea de que ellos son capaces de construir su propio futuro.
Para que la actividad fuera más dinámica y poder mantener a los niños concentrados y entretenidos se realizó un ejercicio práctico. Este pretendía proporcionarles a los niños una herramienta de expresión donde pudieran plasmar libremente sus emociones, inquietudes y aspiraciones, así como el espacio perfecto para escribir aquello que sentían en el momento, sus preocupaciones más profundas y los sueños que deseaban alcanzar.
De la actividad obtuvimos los siguientes resultados: algunos expresaron sentimientos como alegrías y esperanzas, mientras que otros reflejaron principalmente tristeza. A fin de cuentas, el ejercicio realizado con los niños resultó ser un recurso clave para comprender sus emociones y, sin duda destacó e hizo evidente la importancia de habilitar más espacios donde la exteriorización de emociones sea bien recibida.
A grandes rasgos esta actividad de proyección social cumplió su cometido pues, representó un espacio seguro para los niños donde sus emociones pudieron ser escuchadas y atendidas sin prejuicios; mientras que para nosotros significó una nueva perspectiva ante realidades sociales que no estamos acostumbrados a frecuentar.
Finalmente culminamos nuestra tarde de proyección social brindándole un refrigerio a los niños. Repartimos para todos los que participaron en la actividad gaseosa, deditos y brownies, esto con la intención de que su tarde resultara más amena.
Puedo decir que sin duda esta actividad fue tan valiosa y significativa que se convirtió en un recordatorio sobre la importancia de fomentar entornos que respeten y valoren la sensibilidad emocional desde la niñez.




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